‘La jornada continua es un caramelo para un profesorado descontento’

Mariano Fernández, catedrático de sociología de la Complutense de Madrid. E.M.
  • 12/02/2017 10:27

La jornada continua se ha convertido en la gran apuesta del Consell esta legislatura. Muchos colegios han manifestado ya su intención de optar a esta reformulación horaria que, algunos expertos, como el catedrático de Sociología y Coordinador del Doctorado en Educación de la Complutense de Madrid,Mariano Fernández (Zaragoza, 1951) no la ven como la solución a los problemas sino una forma de compensar al profesorado como defendió recientemente en la Jornada sobre Temps Escolars celebrada en Onda.

¿Cuál es su punto de vista sobre la jornada continua?
Es un privilegio laboral que muchos profesores quieren vender como una mejora pedagógica, una vía de las familias de clase media profesional para aliviar el aburrimiento escolar de sus hijos y un factor de riesgo añadido para los alumnos y familias más vulnerables.
¿Considera que se está gestionando de una forma adecuada por parte del Gobierno?
No. Los gobiernos solo huyen del problema. Los de izquierda porque son rehenes del profesorado, que consideran su base electoral; en el caso valenciano, con un consejero originario del STEPV, no cabía esperar sino complacencia con esa vieja reivindicación corporativa sindical. Los de la derecha no tenían esa motivación, pero han visto en la jornada continua un caramelo para un profesorado muy descontento y una cuña entre éste y las familias.
¿Qué ventajas y desventajas puede ocasionar al alumno?
Si el alumno va a una escuela buena, con una educación desafiante, no hay ventaja ninguna. Si la escuela le hace perder tiempo y lo aburre, cuanto antes pueda salir para dedicarse a otra cosa, mejor. Si ya tiene dificultades para seguir el ritmo, mantener la atención, etc., solo se agravarán. En cuanto a las familias, dependen del tiempo y el dinero de que dispongan, dos cosas que están mal distribuidas. Para las familias de los docentes, en todo caso, bien.
¿Están preparados los profesores para hacerse cargo de una jornada así?
¿Quién no está preparado para irse a casa a las tres y, si te dejan, a las dos? Para ese viaje no hacen falta alforjas. Lo que no creo es que estén preparados para mantener una atención tan continuada del alumnado, pero eso se arregla con unos descansitos informales, aunque se pierda tiempo de clase. Los grupos profesionales auxiliares o de apoyo cuentan poco porque son muy reducidos.
La continuidad en una jornada escolar, ¿puede ocasionar más irritabilidad en los niños?
La continuidad produce saturación. Madrugar más generará algún déficit adicional de sueño en los mayores (como ya sucede en la ESO, aunque a nadie le importe ese secreto disparate a voces). Y comer más tarde contraviene todo lo que sabemos sobre nutrición.
¿A qué países debe ‘imitar’ España en modelos de educación?
No hay un país al que imitar en especial, pero si un amplísimo elenco de experiencias. Medio mundo desarrollado se pregunta hoy cómo ampliar el tiempo escolar (vía horario o calendario), aunque sin tenerlo muy claro habitualmente con la resistencia sindical, y el otro medio mira o espera. En el mundo menos desarrollado se pugna por doquier por ampliar el tiempo y, con él, el salario docente (como aquí en los 60). Solo España se dedica a comprimirlo.
Para educación Infantil (aulas de niños de dos años) se plantea un horario de jornada partida, mientras que Primaria se fijaría la jornada continua. ¿Qué opina de que un centro comparta dos horarios?
Un centro puede tener no dos, sino una docena de horarios dentro de un lapso razonable. Lo más chirriante de la polémica actual es que consiste en saber qué horario único vamos a imponer a todos. Es irónico que la institución y la profesión se llenen la boca constantemente hablando de la «diversidad», tan difícil de percibir y de abordar en muchos aspectos, mientras ignoran lo que sería más fácil.
¿Conoce la situación de la Comunidad Valenciana?
Ciñéndome al tema vertebral de la entrevista, se me antoja algo irresponsable que, con los niveles de fracaso y abandono existentes -que no pueden atribuirse a un bajo nivel económico-, la gran innovación vaya a ser la concentración del horario formal y consecuente reducción del horario real.
¿Cree que las extraescolares gratuitas pueden ser un aliciente?
Las extraescolares deberían servir precisamente para diversificar el horario a lo largo del día, es decir, para descansar de un tipo de actividad con otra. Puestas todas tras la comida perderán público, en consecuencia calidad y, en última instancia, desaparecerán o se reducirán a maneras de matar el tiempo.
¿Las instituciones deben hacerse cargo de este pago? Por ejemplo, en Castellón, el Ayuntamiento lo plantea, al ser muchos colegios los que desean jornada continua.
Creo que las instituciones deben hacerse cargo de todo lo que ordinariament acompaña a la escolarización reglada no universitaria, por tanto también las extraescolares, pero la jornada coninua, al empujar a una parte del alumnado a casa (y veremos qué pasa con los comedores pequeños), erosiona las economías de escala, lo hace todo más caro e introduce desigualdad.
¿Qué le parece el requisito de que para somete a voto la jornada continua deban votar sólo el 55% del total de los padres censados?
Cualquier sistema de votación es malo, pues impone la preferencia de unos a otros. Si el 100% votase, el 51% podría imponerse al 49%. Si la participación es menor, una minoría mejor organizada puede imponerse a una mayoría desorganizada. Los centros y las zonas deberían simplemente preguntar a las familias qué quieren, acumular las preferencias y formar los grupos en función de estas. Excepto en zonas rurales muy dispersas, las ratios que hoy tenemos permitirían dar satisfacción a todos.
¿A quién beneficia más la jornada continua, a padres o profesores?
A los profesores, sin ningún género de dudas. El efecto sobre los padres es errático y casuístico: dependerá de dónde viven, dónde y con qué horario trabajan, el número y la(s) edad(es) de los hijos, los medios de transporte y la oferta cultural locales. Sabemos mejor lo que será para los alumnos: tiempo que dedicar a actividades y aprendizajes que la escuela no ofrece para los que ya viven con ventaja y tardes ante la televisión y la videoconsola o en la calle para los que están en desventaja; un alivio para los primeros y más presión escolar para los segundos.

http://www.elmundo.es/comunidad-valenciana/castellon/2017/02/12/589f71e4268e3e73068b456f.html

La jornada continua pone en duda la viabilidad del comedor escolar

Un informe de la Conselleria de Educación constata la caída del 29% de los comensales hasta 2015-2016

Los directores confirman que baja la inversión en becas de comedor

Uno de los grandes debates que se abrió en paralelo al de la conveniencia o no -pedagógicamente hablando- de la jornada continua en los colegios fue el del comedor escolar. ¿La jornada continua acabaría con el servicio de comedor? Es decir, si la concentración de clases por la mañana facilita a muchos alumnos comer en sus casas, ¿podría acabar siendo deficitario un servicio con pocos comensales? Y sobre todo, ¿cerrarían estos comedores sin demanda en colegios públicos con jornada continua?

El riesgo de que la respuesta a todas estas cuestiones fuese positiva llevó a la propia Conselleria de Educación a exigir el mantenimiento del comedor en su norma que abrió la puerta a que cualquier colegio se acogiese al horario intensivo. Sin embargo, la realidad es que los efectos de la implantación de la jornada continua vuelven a poner en duda la viabilidad del comedor. Y ello, porque un informe de la actual Dirección General de Política Educativa, que avanzó ayer Magisterio, constata una caída generalizada de los comensales en la primera treintena de centros que fueron pioneros al adoptar a partir del nuevo horario en el marco del programa experimental iniciado por el PP.

Desde la Conselleria se matizó que a día de hoy no se puede valorar el funcionamiento real de la jornada continua porque la mayoría de los 300 colegios que la tienen comenzaron con ella en septiembre. En todo caso, el citado informe se hace eco de la evolución en el uso del comedor hasta el curso 2015-2016, cruzando los datos de la aplicación para las ayudas de la Dirección General de Centros.

Así, si para el conjunto de los centros analizados la media de comensales era de 5.219 en el curso 2011-2012, esta cifra ha descendido hasta los 3.702 para el curso 2015-2016. Esto implica una bajada del 29,1% del número de alumnos que se queda al comedor.

Además, el documento de la Conselleria incluye las valoraciones de los directores, claustros y familias de los colegios recogidas mediante encuestas. Sobre la cuestión del comedor, se aprecia lo siguiente: «Se reduce el número de comensales y, por tanto, la inversión de la Conselleria en becas de comedor». Por otra parte, «supone el ahorro del servicio de comedor para las familias que pueden recogerlos [a los hijos] a las 14h».

Mejoras “poco significativas”

En lo que el informe no se atreve a sacar conclusiones es en lo relativo al rendimiento académico del alumnado. En primer lugar, se observan los resultados académicos en los últimos tres años, es decir, la media del expediente que logran los escolares. «Durante el primer año de experimentación de la jornada continua, los centros mejoran los resultados, mientras que los que todavía no trabajan de esta manera bajan los resultados». Pero al año siguiente, cuando todos los centros analizados han pasado ya al horario continuo, «mejoran los resultados: los que ya llevaban un año trabajando de esta manera lo hacen de una forma poco significativa mientras que los que acaban de comenzar lo hacen de una manera más significativa». La mejora, sin embargo, de tres décimas «resulta muy poco significativa».

Ocurre lo contrario con las evaluaciones diagnósticas que realizaba la Conselleria, aunque de nuevo el informe descarta la posibilidad de ver una «tendencia clara». Mientras la competencia lingüística empeora ligeramente desde 2013 (-1,8 puntos), la matemática mejora (7,67), aunque únicamente de 2013 a 2014 (luego vuelve a caer). «Sí que se ha observado que la tercera parte de los centros han mejorado significativamente en alguna de las dos competencias (o ambas), mientras que sólo cuatro centros han empeorado significativamente alguna de las dos competencias (o ambas)».

A más jornada continua, peor rendimiento y más repetición

 

Un estudio de la UV constata la relación entre el horario y los resultados en PISA

La jornada continua pone en duda la viabilidad del comedor escolar

  • NOA DE LA TORRE

12/03/2017 01:16

El debate sobre la conveniencia o no de la jornada continua está lejos de disiparse en la Comunidad Valenciana, donde la Conselleria de Educación ha dejado la puerta abierta a que cualquier colegio pueda compactar el horario ante la ausencia de evidencias claras de su impacto en el rendimiento académico. Esta es la (no) conclusión a la que llegaba el último informe realizado por la Administración educativa valenciana, si bien un estudio del departamento de Sociología y Antropología Social de la Universitat de València, con fecha de febrero de 2017, apunta en el sentido contrario: que «indicios razonables apuntan a una posible relación entre tipo de jornada continua y empeoramiento del rendimiento académico».

El reciente trabajo, que lo firman los autores Daniel Gabaldón y Sandra Obiol -por un encargo de la Confederación de asociaciones de madres y padres de alumnos Gonzalo Anaya y con el título de Guía sobre tiempos escolares- lamenta de entrada la falta de estudios oficiales sobre el impacto de la jornada continua. Pero, basándose en la revisión de la literatura científica sobre tiempos escolares y el análisis comparado de informes de organismos internaciones y administraciones públicas, concluye lo siguiente: «La jornada escolar continua lleva extendiéndose de manera muy irregular por el territorio español desde hace un cuarto de siglo, especialmente en centros de titularidad pública. Una mayor tasa de adopción de este tipo de jornada se vincula con regiones en las que hay un peor resultado académico y mayor repetición de curso».

Para empezar, «la motivación de este cambio en la organización de la jornada lectiva es de tipo laboral, lo que explica su relativo éxito en el conjunto de la escuela pública y su escasa presencia en la privada y concertada». A partir de ahí, el estudio se basa en los resultados por comunidades autónomas en las pruebas PISA, donde se observa que «en todas las áreas y en todas las comunidades autónomas la enseñanza pública puntúa en PISA-2012 por detrás de la enseñanza concertada». Y «esto es más evidente tanto en aquellas CCAA en las que la implantación de la jornada continua tiene mayor alcance (Balears, Extremadura o Murcia) como en aquellas en las que existe menos cuota de enseñanza pública (País Vasco, Madrid, Navarra y Catalunya)».

Los autores dejan claro que no puede descartarse la «influencia de otras variables», pero establecen una relación entre las comunidades con mayor implantación de la jornada continua y los peores resultados en PISA en términos relativos de la escuela pública -que es la que mayoritariamente ha dejado atrás el horario partido- frente a la concertada. Es decir, cuando los resultados en PISA son peores en la escuela pública, mayor es la implantación de la jornada continua.

A esto se suma la «correlación positiva muy elevada» entre «tener una mayor implantación de la jornada continua en la enseñanza pública y contar con un mayor número de repetidores». De nuevo, puede decirse «a priori» que, «o bien aquellas CCAA que tienen mayor implantación de la jornada continua generan más repetidores;o bien que aquellas CCAA con más repetidores implantan en mayor medida la jornada continua».

“El col·legi no hauria de colonitzar la vida familiar”

El sociòleg Mariano Fernández Enguita qüestiona els deures, però sosté que, en cas d’haver-n’hi, han de ser diversificats i personalitzat 

Mariano Fernández Enguita dirigeix el grup d’Estudis i Anàlisi de Sociologia de l’Educació de la Universitat Complutense de Madrid, on ha investigat sobre desigualtats escolars, l’organització dels centres i la professió docent. Aquest dissabte ha participat en les jornades Aprenentatge 360o, organitzades pel Col·legi Montserrat.

–Vostè està a Barcelona participant en un fòrum d’intercanvi sobre com ha de ser l’educació del segle XXI, ¿creu que tenen cabuda els deures escolars en aquests models?

–No pot ser que el col·legi colonit­zi la vida familiar, que les tasques escolars envaeixin les llars només perquè les escoles han decidit concentrar els seus horaris i es trobin que han de donar feina per fer a casa. Dit això, jo opino, de totes maneres, que no existeixen fórmules homogènies i que els nens també poden realitzar petites tasques fora del col·legi.

–¿Com quines?

–Doncs per exemple treballant fora de l’aula un projecte. No com una cosa que imposa el professor. Si partim del fet que l’ensenyament es va fent cada vegada més diversificat i personalitzat, més adaptat al ritme d’aprenentatge de cada alumne, hi haurà estudiants que potser necessitaran reforçar alguna àrea i això sí que es podria fer a casa.

–¿Li sembla que les escoles i en particular els mestres estan preparats per treballar d’aquesta manera, amb les anomenades noves metodologies?

–El sistema educatiu espanyol té recursos, està ben dotat perquè anys enrere es va fer un esforç molt important… Amb el que hi ha ara es poden fer moltes coses. No comparteixo el discurs que no hi ha recursos o mitjans, el problema és que s’ha de saber com usar-los.

–Llavors, ¿potser s’hauria d’incidir més en la formació dels mestres, tant pel que fa a la inicial com la permanent?

–Comparteixo l’opinió d’aquells que defensen que l’accés als estudis de Magisteri sigui més exigent i selectiu. Tindrem millors professors si som capaços d’atraure els més motivats i els més capacitats. I respecte a la formació permanent dels docents que ja estan en exercici, ¿què vol que li digui? És una responsabilitat individual de cada professor seguir formant-se. La veritat és, s’ha de reconèixer, que l’Administració tampoc posa les coses fàcils i que la formació permanent s’ha burocratitzat molt.

–¿Què hauria de fer l’Admi­nis­tració?

–D’entrada, recuperar els nivells d’inversió que hi havia fa uns anys, però per tornar a portar a terme ­inversions de manera eficaç i eficient. I estimular la innovació, encara que en aquest assumpte cada centre ja disfruta d’autonomia per poder-ho fer. Les direcci­ons dels col·legis són determinants en aquest tema i per això l’escola concertada va, en la majoria dels casos, per davant de la pública en la incorporació de noves metodologies, perquè té plans i recursos per innovar.

–¿Com afectaran les revàlides a aquestes experiències innova­dores?

–Evidentment, les revàlides imposaran en molts centres l’efecte que coneixem com d’adaptació a l’examen, fet que condiciona la manera d’ensenyar. S’ha de canviar la manera d’avaluar l’alumne, però no crec que la revàlida sigui la solució. Jo sóc més partidari de les repesques o els exàmens de segona oportu­nitat.

http://www.elperiodico.cat/ca/noticias/societat/maria-fernandez-enguita-deures–no–haurien-colonitzar-vida-familiar-5579557

Deures, d’entrada no

Els pares inicien accions per exigir que es redueixi la càrrega de tasques de l’alumne

Si l’aprenentatge està a tot arreu, com asseguren la majoria de pedagogs, si els nens poden aprendre sortint a passejar, anant a comprar a una botiga pròxima o ajudant els pares a la cuina, ¿per què els professors segueixen entestats a posar deures? Si les tasques que els estudiants han de resoldre a casa són exercicis repetitius i memorístics, que es donen de forma general a tota una classe sense tenir en compte el ritme d’aprenentatge de cada alumne, “aquests deures tenen poca raó de ser”, reflexionava recentment Maria Vinuesa, membre de la junta de l’associació pedagògica Rosa Sensat.

Coincideixen amb ella, i de forma gairebé clamorosa, més de 12.000 associacions de pares d’alumnes, agrupades en la confederació Ceapa, que aquesta setmana han començat a enviar als col·legis públics dels seus fills cartes demanant als mestres que alliberin els nens d’haver de fer tasques escolars durant els caps de setmana de novembre. El boicot es fonamenta en l’argument que els deures són un mètode pedagògic “injust, ineficaç i contraproduent”. També aquesta setmana, el PSOE ha presentat una iniciativa al Congrés per crear una comissió que reguli els deures.

EL MODEL FINLANDÈS

“Hem demanat moltes vegades asseure’ns a debatre sobre els temps escolars i els mètodes d’ensenyament que necessiten i mereixen els nostres fills”, argumenta la Ceapa. Són “temps i mètodes”, insisteix la confederació, “que en països que aconsegueixen millors resultats educatius, com Finlàndia o Alemanya, fa temps que ja tenen adoptats i que els permeten educar millor, ensenyar millor i respectar a la vegada els drets dels menors”, afegeix l’entitat, que a Catalunya té com a associada la federació d’associacions de pares d’alumnes d’educació secundària (Fapaes).

L’OCDE avisa que uns deures mal dissenyats amplien les desigualtats socials entre alumnes

Els impulsors de la innovació pedagògica, les escoles que estan implantant noves formes d’ensenyar, basades en mètodes que situen l’alumne en el centre de l’aprenentatge, són un altre dels col·lectius detractors dels deures, almenys en el seu format tradicional.

Perquè aquí, adverteixen alguns pedagogs, s’obre un altre debat: ¿de quin tipus de deures parlem? Des del moment en què aprenen les seves primeres paraules (i ho fan a casa) fins quan van al teatre o fan una excursió amb la seva família, “els nens no paren de fer deures, perquè estan aprenent permanentment”, constata el filòsof i pedagog Gregorio Luri. Aquests són els deures bons, segons definició de Luri. Són les tasques que totes les famílies haurien d’estimular i animar que els seus fills realitzin.

“El problema és que aquests aprenentatges els fan a ritmes molt diversos segons el seu nivell socioeconòmic”, reconeix el pedagog, que alerta, com ha fet també l’OCDE, del risc que les tasques escolars (com les activitats extraescolars) contribueixin a ampliar la bretxa entre els estudiants de nivell socioeconòmic alt i mitjà i els alumnes que pertanyen a famílies més desafavorides.

TASQUES ADAPTADES AL RITME D’APRENENTATGE

Per això, cada vegada són més els experts que recomanen als professors que facin un pas endavant cap a l’ensenyament personalitzat, “que va més enllà de l’aprenentatge per competències, que és el que s’ha estat implantant aquests últims anys”, assenyala Ismael Palacín, director de la fundació Jaume Bofill. La personalització de la formació implicaria uns deures adaptats al ritme d’aprenentatge de cada alumne, en funció de les seves necessitats educatives.

L’OMS alerta de l’estrès que genera un excés de tasques, a les quals els espanyols dediquen sis hores i mitja setmanals

Mentrestant, l’Organització Mundial de la Salut (OMS) ha llançat advertències sobre el tema, avisant de l’alt percentatge d’estudiants espanyols que pateixen estrès per culpa dels deures. Ho xifra en fins al 70% en les noies de 15 anys, un dels més alts d’Europa. De mitjana els nens espanyols dediquen sis hores i mitja setmanals a realitzar tasques escolars a casa.

http://www.elperiodico.cat/ca/noticias/societat/deures-entrada–no–boicot-pares-reduccio-carrega-tasques-alumne-5580351