La segregación escolar, un mal evitable

Por Xavier Besalú

La no intervención, la lógica de mercado o el paso del tiempo no eliminan la segregación, más bien, la alimentan. Poderes públicos y sociedad debemos corregirla e impedirla.

Hablamos de segregación escolar cuando en un mismo barrio o ciudad, sus centros educativos escolarizan mayoritariamente un determinado perfil de alumnado (socioeconómica o culturalmente connotado) que no se corresponde estadísticamente con la composición socioeconómica y cultural de la población de la zona en que se encuentran ubicados. Es decir, que algunos centros acumulan alumnado perteneciente a sectores sociales poseedores de un capital social e instructivo por encima de la media, mientras que otros concentran alumnado perteneciente a sectores sociales desfavorecidos (pobres, en general y, en particular, gitanos e hijos de familias inmigrantes). En uno y otro caso forzaríamos hasta lo imposible las funciones sociales de la educación que, al cabo, no son menos importantes que sus funciones individuales: ni los llamados centros-santuario (mayoritariamente privados y privados concertados), ni los centros guetizados o estigmatizados (mayoritariamente públicos) preparan adecuadamente a su alumnado para vivir en sociedades plurales, multiculturales e inclusivas: todos tenemos derecho a hacer nuestra vida en la ciudad, sean cuales sean nuestras capacidades y discapacidades, nuestras diferencias y singularidades. El objetivo del combate contra la segregación escolar es, pues, bien claro: que el alumnado de los centros de una misma zona o ciudad tenga una composición similar entre ellos, y que se corresponda con la de la propia zona o ciudad. Ni más, ni menos.

¿Por qué no es buena, ni deseable la segregación escolar? En primer lugar, porque afecta negativamente al rendimiento del sistema: los resultados globales de los sistemas educativos más segmentados (bien porque separan tempranamente al alumnado, bien porque funcionan como un cuasi mercado, bien porque no tienen entre sus prioridades la inclusión) suelen ser peores que los de los sistemas más comprensivos e inclusivos. En segundo lugar porque, como parece obvio, no socializan adecuadamente a su alumnado, pues éste ni tiene un conocimiento directo de la diversidad existente en su ciudad, ni puede hacer en la práctica un aprendizaje vivencial de la convivencia y la gestión de los conflictos, ni prepara para vivir en la sociedad realmente existente más allá de la escuela, ni fomenta una mínima cohesión social. Y, en tercer lugar, porque condiciona en gran manera la trayectoria  educativa, las expectativas y los logros del alumnado más necesitado de que el sistema compense las desigualdades educativas con que accede a él.

La causa más evidente de la segregación escolar es, sin duda, la segregación urbanística y residencial, la existencia de barrios y distritos connotados socioeconómica y culturalmente, su débil heterogeneidad, la distancia en términos de renta familiar disponible entre ellos que, en algunos casos, alcanza límites insostenibles. Es imposible un combate serio y estructural contra la segregación escolar sin abordar con criterios más equitativos la planificación urbana, la construcción de viviendas, la dignificación y esponjamiento de las zonas más degradadas, desconectadas y empobrecidas, y la transformación de las ciudades en términos de calidad de vida equivalentes, sea cual sea el lugar donde se viva. No es tarea fácil, pero si para educar a un individuo se necesita a toda la tribu, para socializar y culturizar a las generaciones jóvenes toda la ciudad debe ser potencialmente educadora.

Pero la segregación residencial no es la única causa de la segregación escolar. También las políticas educativas, especialmente las relacionadas con los procesos de admisión y matriculación de nuevo alumnado, tienen su responsabilidad. Algunas de ellas son de carácter paliativo, pero no por ello tienen menos impacto. Nos referimos a los criterios complementarios de priorización de las solicitudes, a la utilización de la reserva obligada de plazas para alumnado con necesidades educativas específicas, a la evitación de la sobreoferta en una zona determinada, a la regulación de las ratios en función de la demanda previsible… Pero las más significativas son de otro orden. 

Una primera constatación es la de que cuanta más oferta privada (concertada o no) se da en un territorio determinado más desequilibrada acaba siendo la composición escolar de los distintos centros. Lo que se sigue es que, para corregir la segregación escolar, es imprescindible incrementar la oferta pública en aquellos barrios donde, por razones históricas y sociales, ésta resulta insuficiente; no es de recibo, por ejemplo, que en algunos distritos de la ciudad de Barcelona la oferta pública en educación infantil y primaria no llegue ni a un tercio de la total (sería el caso del Eixample, les Corts y Sarrià-Sant Gervasi) y en educación secundaria obligatoria las cosas sean incluso peor.

La segunda evidencia es que el “derecho” a la elección de centro escolar por parte de las familias en ningún caso puede ser considerado un derecho absoluto, estrictamente individual y no sujeto a limitación alguna, porque está claramente condicionado por la oferta disponible, tiene implicaciones colectivas (la investigación al respecto demuestra que tiene un papel determinante en la segregación escolar) y entra en conflicto con la misma Constitución española, que afirma que corresponde a los poderes públicos remover los obstáculos que impidan o dificulten las condiciones para que la libertad y la igualdad del individuo y de los grupos en que se integra sean reales y efectivas. Solo ordenando, limitando y condicionando este “derecho” por parte de las administraciones educativas será creíble su lucha contra la segregación escolar.

Y, en tercer lugar, la lógica competitiva a la que se impele a los centros de una misma zona o ciudad (públicos y privados concertados), que les conduce a poner de relieve sus diferencias –reales o inventadas- (de proyecto, de instalaciones, de resultados, de valores adicionales…), a dirigirse de manera sutil pero eficaz e inteligible a un determinado tipo de familias (y a evitar con mil argucias al alumnado con más necesidades educativas) en las jornadas de puertas abiertas o en los distintos canales de información, publicidad y marketing existentes, constituye también un elemento importante en este juego de influencias. Eso, cuando las condiciones de escolarización son equivalentes en calidad, porque si las desigualdades son evidentes lo que cabe es corregirlas de inmediato.

En resumen, la segregación escolar es evitable si todos, poderes públicos y sociedad en general, nos ponemos de acuerdo en que es perniciosa y tenemos voluntad y nos empleamos a fondo para, primero, corregirla y después, impedirla. La no intervención, la lógica del mercado, el simple paso del tiempo, ya hemos podido comprobar que, más que combatirla, la alimenta.

 Xavier Besalú es profesor de Pedagogía de la Universidad de Girona

http://eldiariodelaeducacion.com/blog/2017/01/10/la-segregacion-escolar-un-mal-evitable/

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Lanzamiento “Colores de un viaje”

“Colores de un viaje” se inspira en una exposición organizada por ARCI, realizada durante el Sabir Festival of Cultures, 2016. La exposición consistió en una serie de pinturas hechas por menores no acompañados que sobrevivieron al horrible naufragio que ocurrió cerca de la isla de Lampedusa en 2014. Los niños y niñas contaron sus historias a través de pinturas en las que ilustraron su pasado, su presente y su futuro.

El proyecto fue facilitado por un grupo de investigadores y activistas que trabajan en prácticas de migración e inclusión social y transform! europa, change4all, Euroculture Network – University of Groningen, ARCI, SOS Racism Portugal y está abierto a nuevas sinergias y adhesiones.

Qué es “Colores de un viaje”?
Ante el telón de fondo de las crecientes inseguridades políticas, económicas y ambientales, millones de personas se ven obligadas a abandonar sus tierras y sus hogares. Luchando por la seguridad y la dignidad, muchas de estas personas se embarcan en un viaje peligroso y, a menudo, mortal hacia Europa. Indudablemente, los miles de niños y niñas son los más vulnerables.

¿Por qué abandonaron estas personas sus hogares? ¿Cómo es su vida ahora? ¿Qué clase de futuro imaginan para sí mismos?

Estas preguntas deben ser respondidas por los propios recién llegados. Estas personas deben tener espacio para expresar sus experiencias e historias. Esta es la única manera de que podamos ofrecer una alternativa fuerte a la actual política del miedo, restaurar las condiciones de solidaridad y confianza, y fortificar así los cimientos de nuestra vida común en Europa. Los niños, como los más frágiles y sinceros testigos/hacedores de la historia, deben ser los primeros.

El arte es un medio que supera las barreras lingüísticas y culturales. Además, las imágenes suelen transmitir mejor las experiencias complejas y las emociones que las palabras. Nuestro objetivo principal es crear una plataforma digital (Archivo) – Colores de un viajeque contenga “historias” de niños refugiados y migrantes. Esta plataforma está diseñada para recoger y exhibir pinturas e ilustraciones hechas por niños de entre 6 y 18 años de edad, y se dirige a todo tipo de estructuras de apoyo (estatales, municipales, ONGs, etc.) que estén dispuestas a facilitar la producción y recolección de pinturas realizadas por niños recién llegados que viven en diferentes países de Europa.

Se les pedirá a los niños que visualicen y dibujen su pasado, presente y futuro en talleres auto-organizados localmente por las estructuras participantes. Todas las obras estarán alojadas en la plataforma y estarán disponibles para su descarga y reproducción bajo licencia Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 Internacional (CC BY-NC-ND 4.0). Esto permitirá la organización de exposiciones nómadas que viajarán por Europa en diversos espacios y espacios sociales y “Colores de un viaje” proporcionará apoyo a este respecto.

Primera presentación pública
Durante la fase piloto se organizó un primer taller en el campo de refugiados de Ellinikon en Atenas, Grecia y se organizó una primera exposición nómada en Groningen, Países Bajos en dos eventos. La primera parada fue una cena siria organizada por Amnistía Internacional Groningen, donde los dibujos fueron expuestos en un ambiente informal para una audiencia de cien personas. El nivel de interacción de la audiencia con los dibujos fue intenso, desencadenando debates entre los invitados y acogiendo a refugiados.

La segunda aparición pública de los dibujos fue durante el brunch de apertura del festival Bevrijdings (Festival del Día de la Liberación). Este evento vinculó los problemas contemporáneos de los niños refugiados con la liberación holandesa de la ocupación nazi al final de la Segunda Guerra Mundial, con el tema “Geef vrijheid door” (La libertad es algo que usted transmite).

Los dibujos fueron proyectados en una gran pantalla detrás de dos grupos de música: el coro sirio New Life, y la bandaAapnootmies. Mientras se proyectaban los dibujos, los estudiantes de Euroculture tuvieron la oportunidad de mezclarse con el público, dando explicaciones cortas y animándoles a visitar la galería online y a participar en el proyecto.

Participación
Si desea participar, póngase en contacto con info@coloursofajourney.eu para obtener su propio acceso (nombre de usuario/contraseña) con el que podrá cargar y gestionar su contenido. Se requiere un espacio de 48 horas para que el registro sea confirmado por los comisarios.

https://coloursofajourney.eu/

Por Katerina Anastasiou

Traducción: José Luis Martínez Redondo

La Subasta Solidaria de Valencia Acoge promueve la integración de las personas inmigrantes

La iniciativa solidaria, que tendrá lugar el día 28 de mayo a las 19.30h en Ca Revolta (C/ Santa Teresa 10) es una forma innovadora de promover la integración de las personas inmigrantes a la vez que promueve el intercambio de experiencias con la ciudadanía valenciana. Tiene la finalidad de favorecer el conocimiento mutuo: a través de los favores, las personas se acercan a realidades distintas y tienen la oportunidad de conocer a personas nuevas.
Esta subasta, que se basa en que los donantes de favores se ofrecen a hacer servicios por los demás, tiene como primer objetivo sacar fondos para mejorar la recepción y sala de reuniones de la entidad. Es importante que los usuarios de Valencia Acoge sean atendidos y participen en un espacio digno. Aparte de la primera acogida, esta zona se utiliza para charlas, debates, el cine-forum, talleres y reuniones. Por lo tanto es importante que sea un espacio agradable, donde las personas se sienten dignas, cómodas y positivas. Otro objetivo de esta iniciativa que cumple su segundo año es ofrecer a los inmigrantes la posibilidad de participar activamente como donantes, -ya que su participación como voluntarios se ve limitada debido a las largas jornadas laborales y la falta de conocimiento de cómo funcionan las cosas en la ciudad de Valencia.
Con la subasta, Valencia Acoge proporciona una oportunidad para que se puedan realizar actividades puntuales que no exigen mucho tiempo. La respuesta ha sido muy positiva entre las personas inmigrantes, que han mostrado muchas ganas de participar, compartir su cultura, conocimientos con los autóctonos y al mismo tiempo apoyar a la asociación.
Valencia Acoge es una organización no gubernamental, de carácter laico, creada en la ciudad de Valencia en 1989 y que agrupa a personas de diferentes procedencias. Su finalidad es la acogida y promoción de las personas migrantes, especialmente procedentes de los países emisores de inmigración, de cara a posibilitar su integración y plena participación en la sociedad valenciana.
Subasta Solidaria: Miércoles 28 de mayo en Ca Revolta, C/ Santa Teresa 10 Valencia Más información: valencia-acoge@ono.com